Recientemente salió la noticia de que el actor Charlie Sheen tuvo que ser hospitalizado de urgencia tras una fiesta loca de 36 horas, que incluía: actrices del cine para adultos, alcohol y diversas drogas: situación que no es sorprendente tratándose del actor en cuestión.
Lo divertido ahora, es que aunque Charlie Sheen se decidió a seguir por fin un programa de desintoxicación, en vez de hacerlo en una clínica, ha preferido cumplirlo desde casa: cosa en la que naturalmente su padre, el también actor “Martin Sheen”, no esta de acuerdo, así que está pensando en "obtener la custodia de su hijo". Por tal motivo van a intentar convencer al juez de que es lo mejor para la salud del actor de 45 años, Charlie Sheen.
Esta noticia, me llevó a reflexionar, sobre la facilidad con la que juzgamos a los demás, la facilidad con la que señalamos a las personas que están enganchadas a las drogas ilegales. Sé que sonara extraño ese término que estoy empleando: Drogas ilegales, pero aunque no se detengan a pensar, existe demasiada tolerancia a las drogas legales, como el alcohol o ciertos medicamentos.
Un ejemplo clarísimo de lo que estoy hablando es la cinta: Réquiem por un sueño de Darren Aronofsky. Que narra la vida Harry, un drogadicto que sueña hacerse rico vendiendo droga, en tiempo de escasez y utilizar las ganancias para abrir un negocio propio. Harry involucra a su novia y a su mejor amigo en esta búsqueda de superación, muy a su manera, mientras pasa los días robándole a su madre para mantener su vicio.
Por otro lado esta la madre de harry, una mujer con un sueño muy común, salir en la televisión, creyendo que eso inspirará a su hijo a llevar una vida mejor y libre de adicciones, para tal fin, decide ponerse a dieta, con ayuda de algunos medicamentos.
Ambos se ven sumergidos en un terrible remolino de autodestrucción, guiados por sus adicciones, de él a las drogas ilegales y de ella a las drogas legales.
Gran película, que mediante una belleza sublime entre la edición y la música; nos muestra de una forma muy cruda, la verdadera cara de las adicciones.
Debo aclarar, que esta cinta de culto, aunque no es recomendable para las personas blandas de estomago y menores de edad, es una película que pueda inyectarte inquietud y hasta rechazo al mundo de las drogas.
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jejeje inyectar...que juego de palabras tan cagado XD
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